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Por Isabel Ramirez,
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En la Galería Ann Foxworthy del Allan Hancock College, el artista brasileño Paulo P. Lima, Ph.D., invita al público a sumergirse en un universo donde los sueños, la memoria y la espiritualidad afrobrasileña dialogan con las formas del arte contemporáneo. Su exposición “Sueños y Revelaciones”, abierta hasta el 4 de diciembre de 2025, reúne más de una década de creación que combina cerámica, pintura, fotografía y escultura en un lenguaje visual tan íntimo como poderoso.
Lima, radicado en Santa Bárbara desde hace más de veinte años, inició su trayectoria artística como diseñador de vestuario para teatro, antes de expandir su práctica hacia las artes visuales. Esa formación escénica aún vibra en su trabajo: cada pieza parece un personaje que respira, un símbolo que cuenta su propia historia. Su obra, influenciada por la espiritualidad afrobrasileña y las tradiciones barrocas, incorpora materiales reciclados, seda teñidas a mano, fieltro y joyería, en una exploración constante de la circularidad de la belleza.
“Mi arte es una poética de imágenes que me conecta con mis ancestros y rinde homenaje a las culturas que forman mi identidad”, explica el artista. “Dar nueva vida a los objetos desechados es también celebrar el poder de la transformación”.
Esa idea de transformación atraviesa toda la exposición. Paul Pereira Lima rescata lo que otros descartan: fragmentos de metal, telas viejas, piezas de cerámica rota, objetos encontrados que cobran un sentido espiritual dentro de un nuevo contexto. Así, lo ordinario se vuelve extraordinario, como señaló Elizabeth Russell, codirectora de la galería, al describir su trabajo como “una invitación a contemplar el conocimiento y los recuerdos ancestrales que viven en los objetos y en nosotros mismos”.
Cada sala de la exposición se convierte en un territorio simbólico donde el visitante puede reconocer ecos del pasado y, al mismo tiempo, encontrar una profunda conexión con el presente. Las obras, algunas etéreas, otras sólidas y terrenales revelan una sensibilidad que unifica la estética con lo ritual. Los colores, las texturas y los materiales hablan de una búsqueda espiritual que trasciende la técnica.
Lima, quien actualmente enseña arte y teatro en la Universidad Loyola Marymount y en la Universidad Politécnica Estatal de California (Cal Poly Pomona), considera la docencia como una extensión de su práctica artística. “El arte es un puente entre culturas, generaciones y formas de ver el mundo”, afirma. “Cuando enseño, no busco transmitir una técnica, sino despertar una mirada consciente, una forma de estar presente.”
La exposición “Sueños y Revelaciones” es, en ese sentido, más que una muestra: es una experiencia sensorial y espiritual. Un espacio donde el arte se convierte en un acto de memoria y sanación, donde los objetos recuperan su dignidad y el espectador descubre que lo sagrado también habita en lo cotidiano.
En tiempos donde la prisa parece dominarlo todo, la obra de Paulo Pereira Lima nos recuerda que crear también es una forma de escuchar: escuchar la historia de los materiales, la voz de los ancestros, los susurros del alma.
Lima, radicado en Santa Bárbara desde hace más de veinte años, inició su trayectoria artística como diseñador de vestuario para teatro, antes de expandir su práctica hacia las artes visuales. Esa formación escénica aún vibra en su trabajo: cada pieza parece un personaje que respira, un símbolo que cuenta su propia historia. Su obra, influenciada por la espiritualidad afrobrasileña y las tradiciones barrocas, incorpora materiales reciclados, seda teñidas a mano, fieltro y joyería, en una exploración constante de la circularidad de la belleza.
“Mi arte es una poética de imágenes que me conecta con mis ancestros y rinde homenaje a las culturas que forman mi identidad”, explica el artista. “Dar nueva vida a los objetos desechados es también celebrar el poder de la transformación”.
Esa idea de transformación atraviesa toda la exposición. Paul Pereira Lima rescata lo que otros descartan: fragmentos de metal, telas viejas, piezas de cerámica rota, objetos encontrados que cobran un sentido espiritual dentro de un nuevo contexto. Así, lo ordinario se vuelve extraordinario, como señaló Elizabeth Russell, codirectora de la galería, al describir su trabajo como “una invitación a contemplar el conocimiento y los recuerdos ancestrales que viven en los objetos y en nosotros mismos”.
Cada sala de la exposición se convierte en un territorio simbólico donde el visitante puede reconocer ecos del pasado y, al mismo tiempo, encontrar una profunda conexión con el presente. Las obras, algunas etéreas, otras sólidas y terrenales revelan una sensibilidad que unifica la estética con lo ritual. Los colores, las texturas y los materiales hablan de una búsqueda espiritual que trasciende la técnica.
Lima, quien actualmente enseña arte y teatro en la Universidad Loyola Marymount y en la Universidad Politécnica Estatal de California (Cal Poly Pomona), considera la docencia como una extensión de su práctica artística. “El arte es un puente entre culturas, generaciones y formas de ver el mundo”, afirma. “Cuando enseño, no busco transmitir una técnica, sino despertar una mirada consciente, una forma de estar presente.”
La exposición “Sueños y Revelaciones” es, en ese sentido, más que una muestra: es una experiencia sensorial y espiritual. Un espacio donde el arte se convierte en un acto de memoria y sanación, donde los objetos recuperan su dignidad y el espectador descubre que lo sagrado también habita en lo cotidiano.
En tiempos donde la prisa parece dominarlo todo, la obra de Paulo Pereira Lima nos recuerda que crear también es una forma de escuchar: escuchar la historia de los materiales, la voz de los ancestros, los susurros del alma.
