Por Isabel Ramirez
Morelia, Michoacán.- Entre sones tradicionales, danza folklórica y expresiones de identidad michoacana, el Museo del Estado de Michoacán celebró el décimo aniversario del grupo folklórico Itsi Uarari, el pasado miércoles como parte de su programa de arte, historia y tradición popular, con la participación especial del reconocido conjunto de cuerdas Mirando al Lago.
El grupo folklórico Itsi Uarari, cuyo nombre significa “agua en movimiento”, inicio el 10 de abril de 2016 en Morelia con el objetivo de preservar y difundir las tradiciones culturales de Michoacán, particularmente las raíces purépechas. Integrado por maestros, estudiantes y artistas con amplia trayectoria en la danza folklórica, algunos con más de 20 años de experiencia, el colectivo ha consolidado un trabajo dedicado al rescate del acervo cultural del estado mediante manifestaciones dancísticas y bailes nacionales.
La velada también rindió homenaje al legado musical del grupo de cuerdas "Mirando al Lago", fundado por el maestro purépecha Pedro Dimas Aparicio, originario de Ichupio, municipio de Tzintzuntzan. Desde temprana edad, Tata Pedro como le conocía, mostró interés por la música influenciado por su padre, quien tocaba el chelo. Inició con la mandolina y posteriormente se especializó en el violín, formando en 1970 un conjunto familiar de cuerdas que más tarde adoptaría el nombre de Mirando al Lago.
A lo largo de su trayectoria, Pedro Dimas compuso sones emblemáticos como Flor de Almas y Joven Bailador, Garbancito o Caracol, Flor de Nochebuena, María de Luz, El Niño Llorón, Recuerdos de Ichupio, Las Tarascas, La Lluviecita y Atardecer Michoacano. Además, creó la danza de los Tumbis, concebida como una propuesta distinta a la tradicional danza de los viejitos y presentada por primera vez en 1972 durante el aniversario de la fundación de Tzintzuntzan.
Tras mudarse a Morelia, Tata Pedro continuó promoviendo la música purépecha desde un local en la Casa de las Artesanías, donde además impartía clases gratuitas a jóvenes interesados en aprender esta tradición musical. Su caída en 2021, junto con el de su hijo y guitarrista Hermenegildo Dimas Margarito, representó una profunda pérdida para la cultura michoacana.
Durante la presentación, el público disfrutó de diversas estampas tradicionales que reflejan la riqueza cultural de las comunidades indígenas y mestizas del estado. Entre ellas destacó la danza de los Tumbis, originaria de San Juan Nuevo, vinculada a los carnavales y celebraciones de Semana Santa, considerada actualmente una expresión de resistencia cultural indígena.
También se presentó la danza Jóvenes, creada por Tata Pedro Dimas en Ichupio como una propuesta dedicada a las nuevas generaciones, la cual se baila habitualmente cada 6 de enero en las calles de Tzintzuntzan.
El programa incluyó además cuadros artísticos como Ollas de Charapa, que exalta la majestuosidad y destreza de la mujer indígena mediante el equilibrio de ollas de barro; Mariposas de Janitzio, inspirada en las redes de pesca de la región lacustre del lago de Pátzcuaro; y Naturaleza, representación de la vida cotidiana y la relación de las mujeres con el agua en la región del río Cupatitzio.
Asimismo, se interpretó Cosechadores de Maíz, danza originaria de San Pedro Uruapan creada por Tata Panfilo Moreno Sánchez, que simboliza el trabajo comunitario y la importancia del maíz en las comunidades michoacanas. La pieza se baila habitualmente el 22 de junio en honor a San Pedro Apóstol.
La muestra de danza concluyó con los tradicionales Sones de Tierra Caliente de Apatzingán, una muestra festiva que evocó la alegría, valentía y espíritu de las comunidades mestizas de Michoacán.
Al evento asistieron los promotores culturales Cruz García, Alejandro Brian Piña García, Beto Ramírez de Tradición Michoacán y Filiberto Briseño, quienes reconocieron la importancia de continuar preservando y difundiendo las expresiones culturales del estado.
El evento finalizó con el reconocimiento al grupo folklórico Itsi Uarari y cuarteto de cuerdas Mirando al Lago por parte del gobierno del Estado de Michoacán a cargo de la Secretaría de Cultura y la ovación del público.
El grupo folklórico Itsi Uarari, cuyo nombre significa “agua en movimiento”, inicio el 10 de abril de 2016 en Morelia con el objetivo de preservar y difundir las tradiciones culturales de Michoacán, particularmente las raíces purépechas. Integrado por maestros, estudiantes y artistas con amplia trayectoria en la danza folklórica, algunos con más de 20 años de experiencia, el colectivo ha consolidado un trabajo dedicado al rescate del acervo cultural del estado mediante manifestaciones dancísticas y bailes nacionales.
La velada también rindió homenaje al legado musical del grupo de cuerdas "Mirando al Lago", fundado por el maestro purépecha Pedro Dimas Aparicio, originario de Ichupio, municipio de Tzintzuntzan. Desde temprana edad, Tata Pedro como le conocía, mostró interés por la música influenciado por su padre, quien tocaba el chelo. Inició con la mandolina y posteriormente se especializó en el violín, formando en 1970 un conjunto familiar de cuerdas que más tarde adoptaría el nombre de Mirando al Lago.
A lo largo de su trayectoria, Pedro Dimas compuso sones emblemáticos como Flor de Almas y Joven Bailador, Garbancito o Caracol, Flor de Nochebuena, María de Luz, El Niño Llorón, Recuerdos de Ichupio, Las Tarascas, La Lluviecita y Atardecer Michoacano. Además, creó la danza de los Tumbis, concebida como una propuesta distinta a la tradicional danza de los viejitos y presentada por primera vez en 1972 durante el aniversario de la fundación de Tzintzuntzan.
Tras mudarse a Morelia, Tata Pedro continuó promoviendo la música purépecha desde un local en la Casa de las Artesanías, donde además impartía clases gratuitas a jóvenes interesados en aprender esta tradición musical. Su caída en 2021, junto con el de su hijo y guitarrista Hermenegildo Dimas Margarito, representó una profunda pérdida para la cultura michoacana.
Durante la presentación, el público disfrutó de diversas estampas tradicionales que reflejan la riqueza cultural de las comunidades indígenas y mestizas del estado. Entre ellas destacó la danza de los Tumbis, originaria de San Juan Nuevo, vinculada a los carnavales y celebraciones de Semana Santa, considerada actualmente una expresión de resistencia cultural indígena.
También se presentó la danza Jóvenes, creada por Tata Pedro Dimas en Ichupio como una propuesta dedicada a las nuevas generaciones, la cual se baila habitualmente cada 6 de enero en las calles de Tzintzuntzan.
El programa incluyó además cuadros artísticos como Ollas de Charapa, que exalta la majestuosidad y destreza de la mujer indígena mediante el equilibrio de ollas de barro; Mariposas de Janitzio, inspirada en las redes de pesca de la región lacustre del lago de Pátzcuaro; y Naturaleza, representación de la vida cotidiana y la relación de las mujeres con el agua en la región del río Cupatitzio.
Asimismo, se interpretó Cosechadores de Maíz, danza originaria de San Pedro Uruapan creada por Tata Panfilo Moreno Sánchez, que simboliza el trabajo comunitario y la importancia del maíz en las comunidades michoacanas. La pieza se baila habitualmente el 22 de junio en honor a San Pedro Apóstol.
La muestra de danza concluyó con los tradicionales Sones de Tierra Caliente de Apatzingán, una muestra festiva que evocó la alegría, valentía y espíritu de las comunidades mestizas de Michoacán.
Al evento asistieron los promotores culturales Cruz García, Alejandro Brian Piña García, Beto Ramírez de Tradición Michoacán y Filiberto Briseño, quienes reconocieron la importancia de continuar preservando y difundiendo las expresiones culturales del estado.
El evento finalizó con el reconocimiento al grupo folklórico Itsi Uarari y cuarteto de cuerdas Mirando al Lago por parte del gobierno del Estado de Michoacán a cargo de la Secretaría de Cultura y la ovación del público.