Más que un corto, es un llamado a mirar atrás con orgullo, a sanar con arte y a construir identidad con conciencia. En un festival como LALIFF, dedicado a amplificar voces latinas, el cortometraje animado Nosotros es una muestra de esas voces.
En Nosotros, el actor y ahora director Horacio García-Rojas se adentra con sensibilidad y firmeza en un terreno íntimo, colectivo y profundamente necesario: la búsqueda de identidad, memoria y pertenencias en México y América Latina. Presentado en el bloque de cortometrajes animados del Festival LALIFF 2025, Nosotros no es solo una obra visual; es un manifiesto, una declaración artística que interpela, abraza y conmueve.
El proyecto nació originalmente como un cómic, concebido por García-Rojas durante la pandemia como una forma de canalizar inquietudes personales y colectivas sobre el origen, la pérdida y la reconexión cultural. Su evolución hacia el cortometraje animado conserva ese espíritu gráfico y testimonial, transformando cada viñeta en un movimiento fluido que amplifica su mensaje visual y emocional.
Con una estética cargada de simbolismo, el cortometraje invita al espectador a recorrer un camino que cruza la historia, lo espiritual y lo personal. A través de imágenes poderosas —más cercanas al muralismo y al cómic que a la animación convencional— Nosotros articulamos un discurso que denuncia las heridas de la colonización, la invisibilización de raíces indígenas, y al mismo tiempo reivindica la fuerza de la herencia cultural como camino hacia la sanación.
La narrativa no se construye a partir de personajes tradicionales o diálogos lineales, sino desde una voz visual colectiva. El ritmo está marcado por una cadencia casi ritual, acompañada de una banda sonora envolvente que mezcla instrumentos prehispánicos, cantos y sonidos naturales. La animación, de estilo gráfico e introspectivo, se siente más como una pintura en movimiento que como una animación clásica. El trazo es firme, a veces rudo, otras veces etéreo —como si la memoria misma estaba tomando forma frente a nuestros ojos.
Lo más poderoso de Nosotros es su capacidad para generar resonancia emocional sin caer en el didactismo. García-Rojas no ofrece respuestas absolutas, sino que plantea preguntas urgentes: ¿De dónde venimos? ¿Qué se nos ha arrebatado? ¿Qué podemos recuperar desde el arte? Así, convierte su obra en una herramienta de resistencia cultural y en un puente para el diálogo entre generaciones.
El hecho de que el proyecto haya nacido como un cómic y evolucionado en plena pandemia hacia una pieza animada da cuenta de la versatilidad y la pasión del director por contar historias desde el corazón y con propósito. García-Rojas, con una larga trayectoria como actor, demuestra que su voz como creador visual tiene peso propio y mucho que ofrecer.
En resumen, Nosotros es un testimonio artístico que honra las raíces y cuestiona los silencios históricos. Más que un corto, es un llamado: a mirar atrás con orgullo, a sanar con arte y a construir identidad con conciencia. En un festival como LALIFF, dedicado a amplificar voces latinas, Nosotros se siente no solo pertinente, sino imprescindible.
En Nosotros, el actor y ahora director Horacio García-Rojas se adentra con sensibilidad y firmeza en un terreno íntimo, colectivo y profundamente necesario: la búsqueda de identidad, memoria y pertenencias en México y América Latina. Presentado en el bloque de cortometrajes animados del Festival LALIFF 2025, Nosotros no es solo una obra visual; es un manifiesto, una declaración artística que interpela, abraza y conmueve.
El proyecto nació originalmente como un cómic, concebido por García-Rojas durante la pandemia como una forma de canalizar inquietudes personales y colectivas sobre el origen, la pérdida y la reconexión cultural. Su evolución hacia el cortometraje animado conserva ese espíritu gráfico y testimonial, transformando cada viñeta en un movimiento fluido que amplifica su mensaje visual y emocional.
Con una estética cargada de simbolismo, el cortometraje invita al espectador a recorrer un camino que cruza la historia, lo espiritual y lo personal. A través de imágenes poderosas —más cercanas al muralismo y al cómic que a la animación convencional— Nosotros articulamos un discurso que denuncia las heridas de la colonización, la invisibilización de raíces indígenas, y al mismo tiempo reivindica la fuerza de la herencia cultural como camino hacia la sanación.
La narrativa no se construye a partir de personajes tradicionales o diálogos lineales, sino desde una voz visual colectiva. El ritmo está marcado por una cadencia casi ritual, acompañada de una banda sonora envolvente que mezcla instrumentos prehispánicos, cantos y sonidos naturales. La animación, de estilo gráfico e introspectivo, se siente más como una pintura en movimiento que como una animación clásica. El trazo es firme, a veces rudo, otras veces etéreo —como si la memoria misma estaba tomando forma frente a nuestros ojos.
Lo más poderoso de Nosotros es su capacidad para generar resonancia emocional sin caer en el didactismo. García-Rojas no ofrece respuestas absolutas, sino que plantea preguntas urgentes: ¿De dónde venimos? ¿Qué se nos ha arrebatado? ¿Qué podemos recuperar desde el arte? Así, convierte su obra en una herramienta de resistencia cultural y en un puente para el diálogo entre generaciones.
El hecho de que el proyecto haya nacido como un cómic y evolucionado en plena pandemia hacia una pieza animada da cuenta de la versatilidad y la pasión del director por contar historias desde el corazón y con propósito. García-Rojas, con una larga trayectoria como actor, demuestra que su voz como creador visual tiene peso propio y mucho que ofrecer.
En resumen, Nosotros es un testimonio artístico que honra las raíces y cuestiona los silencios históricos. Más que un corto, es un llamado: a mirar atrás con orgullo, a sanar con arte y a construir identidad con conciencia. En un festival como LALIFF, dedicado a amplificar voces latinas, Nosotros se siente no solo pertinente, sino imprescindible.

