El tifus se transmite a las personas a través de pulgas infectadas y puede causar fiebre alta, escalofríos, dolores musculares, dolor de cabeza y sarpullido. Estos síntomas suelen aparecer entre una y dos semanas después de la infección. Cualquier persona que presente estos síntomas debe consultar a un profesional de la salud, especialmente si ha estado en contacto con pulgas o animales.
En Pasadena, las pulgas infectadas se encuentran con mayor frecuencia en gatos callejeros y zarigüeyas. En Pasadena se registran entre uno y cinco casos al año, principalmente en verano u otoño. Las personas que tienen contacto frecuente con estos animales pueden correr un mayor riesgo. Los perros y gatos que salen al exterior también pueden contraer pulgas infectadas y llevarlas a casa.
El tifus se trata con antibióticos. El diagnóstico precoz es fundamental para una buena recuperación y para evitar la hospitalización. Las mascotas y los animales no se enferman de tifus.
Existen formas sencillas de prevenir la propagación del tifus:
- Reduzca los escombros del jardín y pode la vegetación excesiva para desalentar la presencia de animales salvajes como gatos asilvestrados y zarigüeyas.
- No deje comida para mascotas al aire libre.
- No proporcione comida ni agua a los animales salvajes.
- Mantenga los contenedores de basura bien tapados.
- Selle todas las aberturas y espacios de acceso debajo de la casa.
- Trate regularmente a sus perros y gatos con medicamentos para el control de pulgas.
El tifus se diagnostica mediante síntomas clínicos y un análisis de sangre. Los proveedores de salud locales deben informar a PPHD sobre cualquier residente de Pasadena con un diagnóstico sospechoso o confirmado de tifus dentro de un día hábil llamando al (626) 744-6089 de lunes a viernes de 8 a. m. a 5 p. m., o al (626) 744-6043 fuera de ese horario.
Para obtener más información sobre la prevención del tifus: